lunes, 9 de mayo de 2011

Simple...


"Si estamos en un cuarto oscuro y decimos que no hay luz, es porque alguna vez hemos visto la luz. Algo parecido ocurre con la felicidad." (Swami Tilak)

miércoles, 2 de marzo de 2011

EL ROBLE




Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.
Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste.
El pobre tenía un problema: 'No sabía quién era.'
Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano, si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. '¿Ves que fácil es?'
No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo tener rosas y '¿Ves que bellas son?'
Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó: -No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución:
'No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas... Sé tu mismo, conócete... y para lograrlo, escucha tu voz interior.'

Y dicho esto, el búho desapareció.

¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...? Se preguntaba el árbol desesperado, cuándo de pronto, comprendió...
Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:
Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje...
Tienes una misión 'Cúmplela'.
Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.
Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos.
Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.
Yo me pregunto al ver a mí alrededor, ¿Cuántos serán robles que no se permiten a sí mismos crecer?
¿Cuántos serán rosales que por miedo al reto, sólo dan espinas?
¿Cuántos naranjos que no saben florecer?
En la vida, todos tenemos un destino que cumplir, un espacio que llenar...

jueves, 11 de noviembre de 2010

BAILA COMO SI NADIE TE ESTUVIERA VIENDO...




Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después...Después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo,después de casarnos, después de tener un hijo,y entonces después de tener otro.

Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños, después nos desesperamos porque son adolescentes, difíciles de tratar. Pensamos: seremos más felices cuando salgan de esa etapa.

Luego decidimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando consigamos el ascenso, cuando nos retiremos.La verdad es que NO HAY MEJOR MOMENTO PARA SER FELIZ QUE AHORA MISMO.

Si no es ahora, ¿cuando? La vida siempre estará llena de 'luegos', de retos.Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas...No hay un luego, ni un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es AHORA ...ATESORA CADA MOMENTO QUE VIVES, y atesóralo mas porque lo compartiste con alguien especial; tan especial que lo llevas en tu corazón y recuerda que EL TIEMPO NO ESPERA POR NADIE.

Así que deja de esperar hasta que termines la Universidad,hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo,hasta que te cases, hasta que tengas hijos,hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta que pierdas esos diez kilos,hasta el viernes por la noche o hasta el domingo por la mañana; hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno,o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que justamente ÉSTE PARA SER FELIZ ...LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO.TRABAJA COMO SI NO NECESITARAS DINERO, AMA COMO SI NUNCA TE HUBIERAN HERIDO, y BAILA CONMO SI NADIE TE ESTUVIERA MIRANDO.

martes, 9 de noviembre de 2010

Vivir despeinada


Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine,

por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad…

El mundo está loco. Definitivamente loco… Lo rico, engorda.

Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga.

Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…

- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.

Todos deberíamos atender esta frase con intensidad, sin poses, disfrutando cada momento, cada experiencia, cada afecto. Sin lugar a dudas, seríamos mucho más felices.

- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
- Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible…

Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…

Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.

Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.

Puede ser que me sienta tentado a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia:

Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria… Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuando me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo de sentir linda… ¡La persona más linda que puedo ser!

Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser. Por eso mi recomendación a todas las mujeres:

Haz el amor, UNA Y MIL veces haz el amor, Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta, y sobre todo, deja que la vida te despeine.

Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.

viernes, 30 de julio de 2010

El verdadero significado de la paz


Hace un tiempo consulte con una amiga sobre un libro que contenía relatos con propósitos positivos, del cual algunos maestros de yoga leían algunos parrafos en las relajaciones.
No pare de buscarlo hasta que lo encontré.
Se llama con los pies en la tierra y el corazón en el cielo de David Lifar.
Es un libro realmente excepcional.
Con enseñanzas muy profundas de las cosas simples de la vida.


Aca publico uno de los relatos que podemos encontrar en el libro.


El verdadero significado de la paz


“Un rey ofreció un gran premio al artista que pintara en un cuadro la paz perfecta. Muchos artistas lo intentaron y el rey admiró todas las pinturas hasta quedarse sólo con dos.

La primera representaba un lago: un espejo perfecto donde se reflejaban las plácidas montañas, el cielo azul, las nubes blancas. Todos los que contemplaron esta pintura pensaron que representaba la paz perfecta.

La segunda pintura también tenía montañas, pero eras escabrosas e irregulares. Sobre ellas caía la tormenta procedente de un cielo furioso, cuyos rayos y truenos chocaban violentamente en el agua revolviéndola.

Pero cuando el rey observó con más cuidado vio un pequeño arbusto que crecía en la grieta de una roca. Allí había un nido, y en él descansaba plácidamente un pajarito. El rey escogió esta pintura.

Cuando le preguntaron por qué, explicó: “porque paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que, a pesar de estar en medio de todas estas cosas tormentosas, permanecemos en calma dentro de nuestro corazón. Éste es el verdadero significado de la paz”

lunes, 14 de junio de 2010

Inteligencia Emocional ....


"…Sintonízate con los demás.
Todos buscan un oído amable que escuche sin prejuicios.
Un amigo respetuoso y compasivo que no tema a las penas.
La empatía es la estrategia de los grandes sanadores.
Sin empatía no hay compasión.
Sin compasión no hay vínculo.
Sin vínculo no hay sanación.
Toda persona guarda un gran tesoro,
en la parte hundida de su barco.
Entra en esa zona prohibida y corta las cadenas.
Reduce las distancias.
Sintonízate con los demás.
Intenta sentir lo que otros sienten.
Desecha el egoísmo,
que no es más que miedo disfrazado.
Baja al fondo, abandona la superficie.
Reduce las distancias entre tú y tus semejantes."
"EL MENSAJE DE LOS SABIOS"
Renny Yagosesky.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Bambú japonés




No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante.
También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada, halándola con el riesgo de echarla a perder, gritándole con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita seas!

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes:

Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable.
En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece más de 30 metros.
¿Tardó sólo seis semanas en crecer?

No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas para desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno, y que éste requiere tiempo...

Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.
Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y coherente y saben esperar el momento adecuado.
De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos, ni abandonemos por no 'ver' el resultado que esperamos, sí está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando.
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.
Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

Tiempo...

¡Cómo nos cuestan las esperas! ¡Qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos...!
Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi... nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué...
Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés...

¿Para qué?

Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación.
Gobernar aquella toxina llamada impaciencia, la misma que nos envenena el alma. Si no consigues lo que anhelas, no desesperes...

Quizás sólo estés echando raíces...

Búsqueda personalizada